Tortuga leopardo (Stigmochelys pardalis)

Vamos a hablar de una de las especies de tortuga más grandes que existen. En concreto de la cuarta más grande. Se trata de la tortuga leopardo. Su nombre científico es Stigmochelys pardalis y pertenece a la familia Testudinidae. Nos la podemos encontrar en las sabanas africanas con una gran área de distribución. Aunque no sea muy conocida en América o Europa, es una tortuga que se puede acoger como mascota.

¿Quieres conocer toda la biología y los cuidados que tiene la tortuga leopardo? En este post te lo explicamos en profundidad.

Características principales

Se trata de una especie de tortuga de pasto. Por ello, podemos encontrarla en las zonas semiáridas como pueden ser matorrales y pastizales. Su tamaño le otorga el cuarto puesto entre las tortugas más grandes del mundo. Pueden crecer hasta 70 centímetros de longitud y pesar lo mismo que una persona de menor tamaño.

Su concha le protege el cuerpo más débil. A diferencia de otras tortugas gigantes son capaces de retraer todo el cuerpo entero dentro del caparazón para protegerse. Cuando es atacado se introduce dentro del caparazón sin dejar ninguna parte de su cuerpo vulnerable ante cualquier daño.

La tortuga leopardo es generalmente un animal solitario, que pasa gran parte de su tiempo en los pastizales. Gracias a la forma que tiene su pico puede pastar mucho mejor. El pico tiene forma aguda que sirve a modo de tijeras para cortar el pasto.

Sus hábitos son parecidos al de otras especies. Su esperanza de vida en buenas condiciones puede alcanzar los 100 años de edad, o incluso superarlo.

Alimentación de la tortuga leopardo

Como se puede intuir tras lo que hemos mencionado, es un animal herbívoro. El material vegetal que compone los pastizales y matorrales es el que sirve para sustentarlo. Para poder mantener ese cuerpo tan grande, debe comer hierbas, hojas, flores y bayas.

Gracias a que tiene un gran tamaño, no posee muchos depredadores naturales en su hábitat africano. Cualquier animal que intente cazarlo se topará con la dureza de su caparazón. Al ser capaz de ocultar su cuerpo entero, es imposible que sea dañada por los depredadores.

El único depredador que puede vencer su resistencia es el ser humano. Como no, somos los causante de muchas muertes de tortugas leopardo. En alguna ocasión se le ha podido ver caer frente al ataque de algunos gatos y perros salvajes. Han conseguido introducir sus garras para dañar al animal y obligarle a salir del caparazón.

Reproducción y conservación

Estas tortugas alcanzan la madurez sexual a los 10 años de edad. Cada hembra es capaz de poner hasta 18 huevos en una puesta. El nido lo preparan tras el apareamiento en el suelo. Para ello, cavan un agujero no demasiado profundo y desova. Este agujero es enterrado posteriormente para protegerlo de posibles depredadores hambrientos.

Cuando los seres humanos estamos cerca de las poblaciones de tortuga leopardo sufren bastante por la destrucción de sus hábitat y la caza ilegal. Por otro lado, nos podemos encontrar poblaciones bastante prósperas en zonas más remotas donde la mano del hombre aún no ha llegado.

Antes, esta especie no se encontraba en ningún tipo de peligro Sin embargo, con las expansiones urbanas sucesivas del ser humano se ha convertido en una especie a la que hay cuidar. Se tiene que intentar evitar su vulnerabilidad o la presencia de estas tortugas en las listas de animales en extinción.

Cuidados de la tortuga leopardo

Si queremos tener esta tortuga como mascota, tendremos que conocer bien sus necesidades. Lo primero es que nuestro clima y condiciones ambientales deben asemejarse a su hábitat natural. Es decir tener clima más caluroso y un terreno semiárido. Aunque no pueda expresar sus necesidades como un gato o un perro, debe ser cuidado igualmente.

Con el paso del tiempo y la expansión urbana, estas tortugas han perdido la mayoría de su hábitat natural. Por ello, la mayoría de ellas sobreviven en cautiverio actuando como mascotas. A día de hoy se encuentra como especies en categoría de extinción y está protegida por una reducción drástica de sus poblaciones.

Alimentación vegetariana

Al igual que en su ecosistema natural, la tortuga leopardo se alimenta sólo de plantas. Las hierbas tiernas y los vegetales más jugosos harán que su dieta sea más buena. Cualquier vegetal les sirve de alimento, pero tenemos que garantizarle aquellos que tengan más porcentaje de fibra vegetal. De esta forma estaremos facilitando su digestión, ya que tienen que comer en grandes cantidades.

Para darle una dieta lo más natural posible, podemos darle endivia, brócoli y canónigos. Podemos complementarlos con alfalfa y heno. La lechuga, aunque parezca muy nutritiva, no cumple con sus necesidades nutricionales.

Tenemos que tener en cuenta que el volumen de comida que tenemos que darle ocupa más o menos un volumen semejante al suyo. Al ser vegetales, las calorías que les aportan son inferiores a la carne. Por ello, es necesario darle comida abundante.

Gran espacio

La tortuga debe tener un espacio bastante amplio. Si adquirimos el ejemplar cuando es pequeño, tendrá un tamaño más pequeño de la palma de la mano. Sin embargo, esta tortuga crecerá mucho más y necesitará espacio para moverse.

Si tienes una terraza de gran tamaño o un jardín, podemos colocar su terrario en estas zonas durante los meses de calor. Esto hará que la tortuga disfrute de las alta temperatura que caracterizan su hábitat natural. El terrario es mejor que sea con forma alargada en vez de mayor altitud. Así podrá caminar más distancias de paseo dentro de casa.

Por último, podemos decir que la salud de nuestra tortuga leopardo mejorará bastante si puede dar paseos al sol. Para interiores, es fundamental que su luz artificial le permita fijar el calcio para que su caparazón siga en buen estado. Su cuento de agua y comida deben estar llenos siempre.

Con estos consejos podrás disfrutar de esta tortuga en casa. Es una pena que sus hábitats naturales estén gravemente dañados a manos del ser humano. Espero que con el tiempo se pongan en marcha planes de restauración de esta preciosa especie.

 


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