Especies de tortugas del mundo y mascotas

Somos una web de especialistas en tortugas, unos reptiles que llaman la atención y que, aunque al principio pueda costar creerlo, son capaces de dar mucha compañía, a su manera por supuesto.

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¿Quieres conocer lo más nuevo que se publica en el blog? Entonces podrás hacerlo desde aquí mismo. Estos son los últimos posts que hemos escrito para que puedas conocer más y mejor a las tortugas. No te los pierdas.

Especies de tortugas

Las tortugas son unos de los animales más antiguos que se conocen; de hecho, se han encontrado fósiles pertenecientes al Triásico, período que acabó hace ni más ni menos que 220 millones de años.

Desde entonces hasta el día de hoy, han tenido tiempo más que suficiente para diversificarse en dos grandes grupos: las tortugas de tierra y las de agua. Así, actualmente hay 293 especies, como la del galápago europeo, la tortuga moteada o la tortuga sulcata.

Todo sobre la alimentación de las tortugas

A las tortugas no se les puede dar según qué comida. Para que estén sanas y bien alimentadas es conveniente tener en cuenta el hábitat en el que viven, ya que la dieta de las acuáticas es distinta a la de las terrestres. Ambas son carnívoras, especialmente de jóvenes, y pueden volverse omnívoras con los años.

Pero mientras que las de agua comerán pescado crudo, carne picada, lombrices y verduras, las de tierra preferirán hojas de lechuga, fruta, lombrices de tierra y carne picada o de hígado.

¿Qué necesitan las tortugas?

Por todos, o casi todos, es sabido que las tortugas son unos de los animales que más se venden en las tiendas. Su relativo bajo precio, sobretodo de las acuáticas, y su exótica belleza hacen que tanto niños como adultos quieran tener algún ejemplar en sus casas.

Sin embargo, uno de los errores que se cometen es el de adquirirlas sin preocuparse luego por los cuidados que realmente necesitan; es decir, que les dan comida, las ponen en un acuario o terrario según el tipo que sea, y poco más.

Teniendo todo esto en cuenta, no es raro que las tortugas enfermen. Pero y entonces, ¿cómo hay que cuidarlas para que estén felices? ¿Qué necesitan?

Un lugar seguro donde estar

Estos reptiles tienen que estar en recintos donde puedan hacer su vida normal sin que haya ningún peligro para ellos. Por esto, hay que escoger un acuario o un terrario lo más grande posible, teniendo presente el tamaño adulto que tendrán para que puedan moverse con cierta libertad.

Además, es importante mantenerlas alejadas de posibles depredadores o animales que podrían hacerles mucho daño, como gatos, perros u otros. Y es que, aunque se críen juntos desde que son jóvenes, nunca se sabe qué puede pasar. No hay que correr riesgos.

Vista de una tortuga griega

Iluminación

Para que su cuerpo se desarrolle bien, precisan una buena luminosidad. De hecho, si se tienen razas de tortugas terrestres lo ideal es que estén en el exterior para que puedan tomar el Sol siempre que lo deseen; y si se tienen tortugas de agua dulce, o se ponen en el estanque o en un acuario con lámparas UVB pues de lo contrario su caparazón crecerá abultado.

Comida fresca y de calidad

Existe la creencia de que pueden comer de todo, y no es del todo cierto. Si los alimentos que les damos no están bien, es decir, si no son frescos ni de calidad, lo más probable es que no se los coman; y de hacerlo, podrían enfermar. Así que no dudes en darles una dieta que, de ser tortuga, tú llevarías. Lo notarás en su salud 😉 .

Compañía

Si bien es cierto que no son animales a los que normalmente abrazarías, sí que son unos buenos compañeros de vida… y nunca mejor dicho, puesto que aunque las tortugas domésticas viven entre 20 y 50 años, las tortugas marinas superan con facilidad los 100 años.

Independientemente de qué tipo de tortuga elijas, desde ya te recomendamos que no la dejes sola. Es cierto que quizás no vaya a saludarte cuando vuelvas a casa o al jardín, pero si le das cariño, si la acaricias, y si le das premios -comida especial que no suelas darle- de vez en cuando, de buen seguro que crearéis una bonita amistad entre ambos.

Veterinario

No es que sean seres que enfermen con facilidad, más bien lo contrario: son muy resistentes, pero no está de más ir haciendo hucha por lo que pudiera pasar. Si eres de los que dejan a sus tortugas libres todo el día o en algún momento, y resulta que has de salir y las dejas sin supervisión, puede pasar que a la vuelta debas de llevarlas al veterinario.

A ello hay que sumarle las enfermedades, malformaciones o trastornos que pueden padecer a lo largo de su vida, como el caparazón blando o blanquecino, dificultades para respirar, o abscesos, entre otros. Por lo tanto, cada vez que sospeches o veas que no se encuentran bien, tendrás que acudir a que las examine y trate un especialista en animales exóticos.

¿Cómo elegir una tortuga?

Lo primero es no precipitarse. Hay que saber qué necesidades tienen cada una de ellas, y ver cuáles se ajusta más tanto a tu presupuesto como al lugar donde te gustaría ponerlas.

Una vez decidido esto, debes de comprobar que el reptil está sano; es decir, que no tiene ninguna herida, ni signo de enfermedad, y sobretodo que come bien, con ganas. Si tiene curiosidad por ti y se te acerca, mejor que mejor. Pero no te dejes ninguna duda sin resolver: pregunta al encargado de su mantenimiento todo lo que precises.

Esto evitará que hagas una mala compra o una mala adopción, lo que por desgracia suele acabar en abandono del animal en un hábitat donde se convertirá en especie invasora, como ha sucedido con la tortuga de Florida.

En cuanto la tengas instalada, solo deberás de cuidarla correctamente y disfrutar de ella, para lo cual esperamos que este blog te sea de utilidad.

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